Considerados dentro de los organigramas de los Gobiernos Municipales, los llamados Voceros de comunicación social juegan un papel secundario en las decisiones de la política de información a la ciudadanía, están supeditados al capricho e interés del alcalde en turno, o bien a la línea de un periódico estatal debido a convenios económicos.
Sin embargo, un denominador común es que las personas nominadas en estos puestos surgen de las “cuotas” de poder en el cabildo, no tienen conocimiento de medios, y conservan sus anteriores trabajos. Para muestra un botón, los voceros de la Comuna de Uman han sido profesores que siguieron dando clases, y en su función solo se les ve en un carrito con altavoz girando por las calles de la ciudad.
La política publica de comunicación no es considerada prioritaria en los Gobiernos Municipales, aun cuando en la Ley de Gobierno se establece las figuras del plebiscito y el referéndum en la toma de decisiones, lo cual incide en la actividad de comunicación social hacia los ciudadanos. Esta falta de cuidado y vigilancia permite un desliz hacia el libertinaje de los Directores a cargo de esta área, quienes pueden hacer negocios durante su horario de trabajo. No solo hablamos de la ciudad de Mérida, puesto que seguro hay otros ejemplos.
Dignificar la figura y persona encargada de las Direcciones de Comunicación Social en las Comunas de Yucatán llevara tiempo, así como romper usos y costumbres, eliminar el poder fáctico de los convenios económicos, y sobretodo que lleguen personas que conozcan el paño de los medios de comunicación, y se apeguen a la normatividad de lo que deben ser estas Áreas.
Esta columna se transmite en Radio Formula Yucatán 94.5 F.M.
Sin embargo, un denominador común es que las personas nominadas en estos puestos surgen de las “cuotas” de poder en el cabildo, no tienen conocimiento de medios, y conservan sus anteriores trabajos. Para muestra un botón, los voceros de la Comuna de Uman han sido profesores que siguieron dando clases, y en su función solo se les ve en un carrito con altavoz girando por las calles de la ciudad.
La política publica de comunicación no es considerada prioritaria en los Gobiernos Municipales, aun cuando en la Ley de Gobierno se establece las figuras del plebiscito y el referéndum en la toma de decisiones, lo cual incide en la actividad de comunicación social hacia los ciudadanos. Esta falta de cuidado y vigilancia permite un desliz hacia el libertinaje de los Directores a cargo de esta área, quienes pueden hacer negocios durante su horario de trabajo. No solo hablamos de la ciudad de Mérida, puesto que seguro hay otros ejemplos.
Dignificar la figura y persona encargada de las Direcciones de Comunicación Social en las Comunas de Yucatán llevara tiempo, así como romper usos y costumbres, eliminar el poder fáctico de los convenios económicos, y sobretodo que lleguen personas que conozcan el paño de los medios de comunicación, y se apeguen a la normatividad de lo que deben ser estas Áreas.
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